Cuando la naranja está madura, por diversos motivos como: la deshidratación del arbol, fuertes vientos, el comienzo de actividad del naranjo, etc., la fruta se afloja en su pezón de la planta cayendo al suelo, algunos años el porcentaje de naranja que se suelta es alarmante, llegando en alguna campaña hasta el 50%, para esto existe un tratamiento que lo evita en parte. Se trata de sulfatar la fruta.
Este tratamiento se puede aplicar perfectamente con una sulfatadora manual, ya que ni siquiera es necesario mojar toda la hoja, solo iremos buscando la naranja olvidándonos del resto del arbol.
En materiales, el nombre de los productos a emplear es el genérico, pues según el comercio agrícola donde acudamos tentrán unas marcas u otras.
La dosis de material a emplear, en este caso lo indico, pero solo como una información para que observen la pequeña cantidad de producto que se necesita. Hay que tener en cuenta que estos materiales que vamos a usar contra la caida de la naranja no son específicos para este tratamiento si no que sirven para otros muy diferentes, por lo que si no respetamos escrupulosamente las dosis podemos ocasionarle graves daños al arbol. No obstante para la dosis adecuada, según marca del producto, siga las instrucciones del agente suministrador y de la etiqueta del envase.
Las dosis que expongo son por sulfatadora manual y como tal me refiero a la mochila de 16 a 20 l. que se lleva a la espalda.
La época adecuada para realizar este tratamiento es cuando la fruta esté terminando de coger el color naranja, pues si lo aplicamos antes, como el tratamiento retrasa algo la maduración, tardará mucho en poderse recolectar, y si lo aplicamos cuando la naranja ya ha caido, mal asunto.
El cobre sobre el fruto es rechazado hoy en dia por la mayoria de las empresas comercializadoras de naranja debido a que puede dejar manchas en la fruta, sobre todo alrededor del pezón, en donde al pulverizar se queda como un pequeño remanso de material, pero solo afecta (si se produce) a la imagen y no a la calidad gastronómica de la fruta. Si el arbol se encuentra activo en el momento del tratamiento, en vez de cobre es casi mejor algún producto como "Aliete", "Alerte", etc., (son marcas), pero si se encuentra dormido estos productos no tienen ninguna eficacia.
MATERIALES
Ácido giberélico. (GA3) - 10 c.c. por mochila.
Cobre - 100 c.c. por mochila.
Mojante - 100 c.c. por mochila.
El ácido giberélico, más comúnmente conocido como GA3, es una hormona vegetal de crecimiento natural que se cosecha en los hongos y se produce de forma comercial para las industrias agrícolas y de jardinería. Debido a su baja toxicidad, la Agencia de Protección Ambiental ha aprobado el uso del ácido giberélico para ayudar a apresurar el proceso de germinación y de crecimiento en el cultivo de alimentos.
Historia
El ácido giberélico fue descubierto en Japón por patólogos de plantas que estudiaban la enfermedad de bakanae (semillero tonto) en el arroz. Las semillas de estas plantas enfermas crecían tan alargadas que no serían capaces de soportar su propio peso, lo que mataría a las plantas. En 1898, Shotaro Hori descubrió que un hongo, conocido actualmente como Gibberrella fujikuroi, era el responsable de la enfermedad. En 1926, Eiichi Kurosawa descubrió que la enfermedad era causada por un químico resistente al calor que producía el hongo. En 1935, Teijiro Yabuta aisló este químico y lo llamó Giberelina.
Características
En la actualidad, hay más de 100 tipos de giberelina conocidos. GA3 es la más usada y se extrae del hongo Gibberella fujikuroi. Crece en cubas grandes y después se la purifica. Se produce en forma de tabletas, líquido concentrado y gránulos solubles. GA3 se registró por primera vez en 1947 en la Agencia de protección ambiental de los Estados Unidos y volvió a registrarse en 1995.
El ácido giberélico se aplica directamente a los cultivos en crecimiento entre los que se incluyen las frutas, las cosechas de campo y las parras. La hormona estimula la división y el alargamiento celular que afecta a las hojas y los tallos de las plantas. Este ácido se suele usar en la industria de las uvas sin semillas para incrementar tanto el tamaño de la uva como el del racimo. Puede aplicarse por vía aérea desde aviones, con equipamiento para rociar el suelo, por medio de irrigación, tratamiento de las semillas o incorporación en el suelo.
Función
El ácido giberélico actúa en el proceso de germinación promoviendo el crecimiento en el embrión de una semilla. El embrión libera la giberelina y esta viaja hasta la región del endospermo de la semilla. Luego permite la inducción enzimática de la amilasa, haciendo que el almidón se desintegre hasta convertirse en azúcar que usará el embrión. Posteriormente se emplea el azúcar para sintetizar las proteínas de la planta y terminar con el estado de inactividad.
Seguridad
La Agencia de Protección Ambiental clasifica al ácido giberélico como un pesticida bioquímico con una Categoría Tóxica de III o levemente tóxica. La Agencia ha determinado que su uso no implica un riesgo irracional para los humanos o el medioambiente. La Agencia también sostiene que las pequeñas cantidades de giberelina que se les aplica a los cultivos no incrementan de forma notable la exposición a las personas que consumen los alimentos cosechados.